EL ENTORNO DE ACUARELA

Pintar con acuarela

La acuarela

La acuarela es una técnica de pintura al agua sobre papel. Los colores utilizados son transparentes, por lo que siempre se va a ver a través de las sucesivas capas aplicadas. Esta característica la torna difícil, pero los resultados son magníficos y completamente diferentes a cualquier otra técnica.

En el papel utilizado es muy importante su espesor, su materia prima y la textura de su superficie. También influye mucho si se trabaja sobre superficie seca o humedecida previamente, así como la velocidad del secado, ya que muchos efectos solo se logran antes del secado completo.

Es una técnica rápida, por lo cual hay que saber muy bien qué y cómo se quiere pintar. Esto muchas veces solo se logra con varios croquis o acuarelas previas, que aclaran las ideas. Hace falta desarrollar la capacidad de tomar decisiones instantáneas o modificar la idea inicial cuando suceden los inevitables accidentes. Por otro lado es muy importante saber controlar los impulsos y permitir el secado en un determinado momento, para evitar la formación de manchas y para que no se ensucien los colores.

Pero una vez dominada la técnica, ésta se convierte en un increíble ejercicio de la creatividad, ya que la acuarela casi siempre viene con sorpresas. Con el tiempo uno le pierde el miedo, se divierte, y casi sin darse cuenta, llega a la maestría. Entonces, con pocas pinceladas se logran imágenes de gran expresividad y cargadas de emoción. Irene Luedicke

El desarrollo

Desarrollé la acuarela durante 45 años. Al principio acompañó al dibujo y a mi actividad profesional en arquitectura, decoración de interiores y diseño del paisaje. Más tarde la utilicé exclusivamente en mis obras de arte. Finalmente, convertida a diseños digitalizados, también la aplico en ilustraciones, estampado de textiles, y en la decoración de objetos para interiores.

Mi dedicación intensiva me permitió investigarla durante varias décadas y enriquecerla con la creación de alrededor de 40 técnicas exclusivas e innovadoras. Irene Luedicke

Las ideas y el proceso de trabajo

Comienzo con las primeras capas, los fondos, los esfumados, los colores claros. Luego hay que esperar hasta que se seque muy bien el papel, para que no aparezcan manchas indeseadas. Es como en la filosofía oriental: dejarse llevar y frenar el impulso de querer seguir a la vez.

Trabajo sobre una superficie horizontal. Siempre comienzo humedeciendo el papel con una esponja, logrando así un fondo con colores esfumados.

Después de haber dejado secar esta primera capa en general bastante clara, voy intensificando los colores y delineando las formas en sucesivas aplicaciones posteriores. Los toques finales suelen ser casi siempre sobre fondo totalmente seco y con los colores más intensos.

Trabajo sobre distintos tipos de papel, según lo que quiero expresar en la obra. Los papeles de superficie rugosa permiten resaltar las texturas. Los lisos en cambio son especialmente aptos para grandes superficies con sutiles esfumados.

En general pinto series sobre el mismo tema, al que voy variando. Así las ideas se clarifican cada vez más y las acuarelas salen con la mayor soltura y creatividad.

Cuando no sé cómo continuar, dejo descansar la obra por días o semanas. A veces, aparece la solución de un modo veloz, como por arte de magia. Otras, recién después de muchas capas de transparencias y pequeños toques. Para concluir una acuarela, siempre lo hago durante el día, ya que la luz natural es la que mejor permite apreciar los colores. Irene Luedicke

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